martes, 10 de enero de 2017

Los niños retoman cada mañana su camino hacia la diabetes (con la ayuda de sus padres)

Por Juan Revenga
Se trata de una verdad silenciada en nuestras conciencias por la complacencia de hacer lo más cómodo, ayudados, eso sí, por una aplastante maquinaria publicitaria que a modo de anestesia nos impide ver lo más evidente y que tenemos delante de los ojos.
El típico desayuno que diariamente ofrecemos a nuestros hijos es, entre todas las posibles opciones, una de las peores elecciones que podemos hacer de cara a su pronóstico de salud. Ya de par de mañana los niños marchan al colegio habiendo ingresado a partir de galletas, cereales, batidos, zumos y bollería más de la mitad del azúcar máximo que en ningún caso sería recomendable superar en un día. Al término del mismo y de media, esos niños, nuestros hijos terminan haciendo acopio de más del triple de esa cantidad máxima que no conviene exceder. Y lo peor es que buena parte de los padres creen que ese tipo de desayuno tan típico es, además, saludable.

Puedes leer mi artículo completo siguiendo este enlace



No hay comentarios:

Publicar un comentario